Archivo mensual para: Febrero 2013

Infertilidad y estrés, mala combinación

Publicado: 10:00 am  •  en: Antes del embarazo, Exámenes y Patologías, Paternidad  •  Sin comentarios

La incapacidad para concebir un hijo es extremadamente estresante para las mujeres que pretenden formar una familia.
Así lo indica un estudio, publicado en la revista Human Reproduction, sobre pacientes de los cuatro países europeos con mayor número de ciclos de reproducción asistida: Francia, Alemania, Italia y España.
«La infertilidad produce un conjunto variado de emociones que influyen negativamente en áreas clave de la vida de las mujeres», explica a SINC Juan García Velasco, uno de los autores, que es director del Instituto Valenciano de Infertilidad y profesor titular de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. «Se asocia con humor depresivo, ansiedad, rabia, desajuste cognitivo y baja autoestima», continúa.
El trabajo no solo analiza el impacto emocional de la infertilidad en las mujeres sino que además identifica qué aspectos de la estimulación ovárica contribuyen al estrés físico y psicológico que tantas pacientes padecen.

Fracaso
Las 445 mujeres del estudio, de entre 18 y 44 años, habían tenido dificultades para concebir. Mientras que algunas no se habían sometido aún a tratamiento de fertilidad, otras lo estaban recibiendo o lo habían hecho en los últimos dos años.
De ellas, casi un tercio se mostraron preocupadas desde el momento en que intentaron quedarse embarazadas y cerca de la mitad se habían sentido avergonzadas o que fallaban como mujeres.
Entre las mayores causas de estrés, destacan la ansiedad asociada a las inyecciones y al deterioro de la relación de pareja. En este sentido, las mujeres que reciben tratamiento se mantenían más cerca de su pareja (el 33% frente al 19%). La mayoría de las participantes sintió que su pareja la apoyaba, especialmente las que recibían terapia de fertilidad (un 63%).
Las mujeres en tratamiento dijeron tener mayor ansiedad relacionada con el sexo y emociones negativas, como impaciencia o frustración. Mientras que las que no estaban en tratamiento decían sentirse «confusas», las sometidas a terapia se encontraban, en su mayoría, «vulnerables y exhaustas».
A pesar de reconocer la limitación de la edad, el 68% de ellas nunca pensó que tendría problemas a la hora de concebir.
Según García Velasco, «para disminuir los desafíos físicos y psicológicos de estos tratamientos sería necesario un protocolo de actuación con las mínimas inyecciones y con más información que disminuya el estrés y aumente la satisfacción del paciente».

Dos años
«La infertilidad puede afectar significativamente a la vida de las mujeres y las relaciones personales – subraya García Velasco-. Sin embargo, a pesar del impacto negativo de la infertilidad, muchas de las mujeres que luchan para concebir no consultan a un médico».
El deseo de esperar para ver si el embarazo ocurre de forma espontánea es el motivo principal de esperar dos años de media para iniciar un tratamiento. Para los autores, este retraso produce ansiedad y es fuente de arrepentimiento.
Cerca del 58% piensa que esperó demasiado. «Estos resultados muestran la necesidad de intervenciones educativas dirigidas a los miedos de los pacientes, que les preparen mejor para las exigencias del tratamiento y las emociones asociadas», concluye.

Fuente: ABC.es

Oligospermia: Usan ultrasonidos para reducir los espermatazoides y producir infertilidad

Publicado: 10:00 am  •  en: Antes del embarazo, Paternidad, Prenatal  •  Sin comentarios

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El anticonceptivo masculino ideal debería ser barato, seguro y reversible. Además, tendría que ser de acción prolongada, pero con muy pocos efectos secundarios. Ahora, según un estudio publicado en BioMed Central, parece que se está más cerca de conseguirlo. Los investigadores ha utilizado equipos de ultrasonido, empleados de forma rutinaria en la práctica clínica, para reducir el número de espermatozoides en el semen de ratas macho a cifras que producirían infertilidad en los humanos.

El potencial como anticonceptivo masculino de los ultrasonidos se conoce desde hace casi 40 años. Sin embargo, los equipos utilizados se han quedado desfasados. Los investigadores del Departamento de Pediatría de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.), basándose en estas experiencias previas, analizaron el potencial de los modernos sistemas de ultrasonidos como anticonceptivo masculino.

Células germinales
El equipo dirigido por James Tsuruta encontró que mediante el uso de ultrasonidos de alta frecuencia (3 MHz) alrededor de los testículos se podía causar una reducción uniforme de las células germinales en los testículos. Los mejores resultados se observaron cuando se aplicaron dos sesiones de 15 minutos de ultrasonidos, cada dos días.

Gracias a este sistema, los investigadores lograron reducir la presencia de espermatozoides a cifras cercanas a cero.

La Organización Mundial de la Salud define la oligospermia (concentración baja de espermatozoides) como la presencia de menos de 15 millones de espermatozoides por ml. «A diferencia de los seres humanos, las ratas siguen siendo fértiles, incluso con un número de espermatozoides muy bajos.

Sin embargo, nuestro tratamiento no invasivo de ultrasonido logra una disminución de las reservas de esperma en ratas muy por debajo de los niveles normalmente observados en hombres fértiles (95% de los hombres fértiles tienen más de 39 millones espermatozoides por cada eyaculación). Eso, sí se necesitan más estudios para determinar cuánto tiempo dura el efecto anticonceptivo y si es seguro», asegura Tsuruta.

Fuente: ABC.es

Las mujeres tienen células madre que podrían generar nuevos óvulos

Publicado: 7:00 pm  •  en: Antes del embarazo, Prenatal  •  Sin comentarios

El objetivo de este estudio era demostrar que existen células madre capaces de producir ocitos nuevos en mujeres adultas fértiles» explica Jonathan Tilly, líder de una investigación llevada a cabo en el Hospital General de Massachusetts (EE.UU.), que se publica en la revista Nature Medicine. «Creo que los resultados dejan claro que así es», afirma Tilly.

Durante 60 años se ha creído que las mujeres nacían con un número determinado y limitado de óvulos y que el cuerpo no era capaz de generar más. Pero en 2004 se descubrió que las hembras adultas de ratones sí eran capaces de generar nuevos oocitos -las células precursoras de los óvulos-. El descubrimiento instó a los científicos a investigar el mismo proceso en humanos.

Jonathan Tilly y su equipo han descubierto que mujeres en edad fértil tienen en sus ovarios células madre muy parecidas a las ya descritas en ratones. El estudio demuestra que en condiciones de laboratorio estas células humanas son capaces de generar oocitos y que las mismas células, pero de ratón, pueden generar embriones viables tras una fecundación in vitro.

Debido a razones éticas y legales no se ha podido comprobar si los oocitos humanos serán fértiles, capaces de generar embriones. Aun así, el estudio plantea la posibilidad de que, algún día, la pérdida de óvulos por enfermedad o por edad deje de ser un problema para las mujeres.

De ratones a humanos
En 2004 el equipo de Tilly armó cierto revuelo cuando cuestionó que las hembras de mamífero nacieran con una cantidad limitada de óvulos, que se terminaban en la menopausia. Concretamente, demostró que hembras de ratón estériles debido a un tratamiento de quimioterapia eran capaces de producir oocitos de nuevo tras un trasplante de médula.

Estudios internacionales posteriores han corroborado estos resultados y caracterizado bien las células madre responsables de la creación de nuevos oocitos. Eso sí, siempre en ratones.

Tilly considera que uno de los resultados más rompedores de este estudio ha sido demostrar que los oocitos humanos que se generan in vitro a partir de las células madre tienen el mismo aspecto físico y patrón de expresión génica que los de los de ratón.

Y no solo eso, sino que además, muchas de las células generadas tienen solo la mitad del material genético que una normal. Es decir, se han creado mediante meiosis, un proceso de división celular exclusivo de óvulos y espermatozoides.

El descubrimiento abre potenciales aplicaciones clínicas, como la formación de bancos que guarden estas células precursoras, la identificación de hormonas que aceleren la formación de los óvulos humanos o el desarrollo de estos mismos óvulos a partir de las células madre in vitro.

Fuente: ABC.es